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La paz que tengo hoy en mi pecho es diferente de la paz que soñé un día... Cuando se es joven o inmaduro, se imagina que tener paz es poder hacer lo que se quiere, reposar, permancer en silencio y jamás enfrentar una contradicción o una decepción...
Sin embargo, el tiempo nos va a ir mostrando que la paz es el resultado del entendimiento de algunas lecciones importantes que la vida nos ofrece. La paz está en el dinamismo de la vida, en el trabajo, en la esperanza, en la confianza, en la fe...
Tener paz es tener la conciencia tranquila, y tener certeza de que se ha hecho lo mejor, o, por lo menos se lo ha intentado... Tener paz es asumir responsabilidades y cumplirlas, y tener serenidad en los momentos difíciles de la vida. Tener paz es tener oídos que oyen, ojos que ven y boca que dice palabras que construyen...
Tener paz es tener un corazón que ama... Tener paz es jugar con los niños, volar con los pajaritos, oir el riacho que se desliza sobre las piedras y envuelve los ramos verdes que en sus aguas se desperezan... Tener paz es no querer que los otros se modifiquen para agradarnos, y respetar las opiniones contrarias y olvidar las ofensas.
Tener paz es aprender con los propios errores, y decir “no” cuando “no” es lo que se quiere decir... Tener paz y tener coraje de llorar o de sonreir cuando se tiene ganas... Es tener fuerzas para volver atrás, pedir perdón, rehacer el camino, agradecer...
Tener paz es admitir nuestra propia imperfección y reconocer los miedos, las franquezas, las carencias... La paz que hoy tengo en mi pecho... ...Es la tranquilidad de aceptar a los otros como son, y la disposición para cambiar las propias imperfecciones.
...Es la humildad para reconocer que no sé todo y aprender hasta con los insectos... Es la voluntad de compartir lo poco que tengo y no aprisionarme por lo que no poseo. Es mejorar lo que está a mi alcance, aceptar lo que no puede ser cambiado y tener la lucidez para distinguir una cosa de la otra...
...Es admitir que no siempre tengo razón, y aunque la tenga, no pelear a causa de ello. La paz que hoy traigo en mi pecho es la confianza en Aquél que creó y gobierna el mundo... La certeza y convicción de que recibiré, de las leyes soberanas de la vida, lo que a ellas hube ofrecido.
Dios te conceda a verdadera PAZ!!!
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