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Prof. Alejandro R. Padilla Profesor Radiología Oral y Maxilo-Facial Facultad de Odontología Universidad de Los Andes Mérida-Venezuela Dr. Axel Ruprecht Profesor y Jefe Radiología Oral y Maxilofacial Profesor de Anatomía y Biología Celular Universidad de Iowa USA Infecciones de los maxilares Estudio radiográfico de las
Infecciones de los maxilares Quistes de los Maxilares Tumores de los maxilares Patologías más comunes en los maxilares
Absceso radicular (agudo-crónico) Granuloma Periapical Quiste radicular Osteomielitis de los maxilares Pericoronitis crónica Enfermedad periodontal Infección periapical (Osteitis rarificante) La infección de los maxilares es la patología más frecuente. Dentro de estas infecciones tenemos: Infecciones de los maxilares
Se entiende como infecciones odontogénicas de los maxilares, al conjunto de procesos infecciosos que se originan en las estructuras dentarias y periodontales y que por extensión invaden las estructuras óseas. A pesar de que son infecciones de tipo localizadas, pueden diseminarse a estructuras cercanas de los maxilares e incluso a mayor distancia, pudiendo incluso poner en peligro la vida del paciente. Infecciones de los maxilares
La infección periapical (osteítis rarificante) es la más común dentro de las infecciones de los maxilares, como consecuencia de la caries dental, traumas de tipo físico, químico o cualquier otra etiología que produzca una lesión pulpar. Se le conoce como osteítis rarificante porque hay inflamación y reabsorción del hueso, que es causada por la misma patología pulpar. Infecciones de los maxilares
Aspecto periapical normal Las tres características radiográficas más importantes que debemos observar en los tejidos apicales normales, para el estudio de las infecciones periapicales son: La línea radiolucida continua y fina alrededor de la raíz, que representa el espacio periodontal. La línea radiopaca continua y fina adyacente a la línea radiolucida, que representa la lámina dura. El patrón trabecular y la densidad del hueso circundante. Estas características representan la clave para la interpretación de patologías pulpo-periapicales, cambios desde espesor, continuidad y radiodensidad, reflejan la presencia de cualquier enfermedad subyacente.
Espacio periodontal Lamina dura Patrón trabecular y densidad ósea Aspecto periapical normal
Las características radiográficas más importantes de los tejidos apicales normales donde la raíz esta en vías de formación, y la papila dental esta presente son: Un área radiolucida circunscrita en el apice (papila dental). La línea radiopaca continua y fina (lámina dura) alrededor de la papila dental. El desarrollo de la raíz en forma de embudo. Solamente después que el desarrollo de la raíz se completa, se pone de manifiesto la línea radiolucida continua alrededor de toda su extensión (espacio periodontal). Aspecto periapical normal
Papila dental Lamina dura Desarrollo radicular con aspecto de embudo Aspecto periapical normal
Las características radiográficas más importantes de los tejidos apicales normales en los dientes temporarios, son las mismas que para los permanentes, pero puede haber dificultad debido a: La presencia del diente permanente y su cripta, cuya imagen puede cubrir el ápice del diente temporario. La reabsorción radicular temporaria (rizalisis) durante el proceso normal de la erupción. Aspecto periapical normal
Diente permanente y su cripta que dificulta la observación de los elementos periodontales de los temporarios. Reabsorción radicular (rizálisis) Aspecto periapical normal
Existen también imágenes anatómicas normales que al superponerse sobre los tejidos periapicales, favorecen a que estos se observen más radiolucidos o radiopacos de lo normal. Elementos anatómicos radiolucidos tales como el seno maxilar, conducto dentario inferior y agujero palatino, proyectados sobre el hueso alveolar, aumenta la densidad radiográfica en dicha zona. Como consecuencia podemos obtener : Aspecto periapical normal
Que la línea radiolucida del espacio periodontal puede aparecer más radiolucida y ensanchada de lo normal, pero seguirá siendo continua y bien definida. Aspecto periapical normal
Aspecto periapical normal Seno maxilar En el diagrama se ve la diferencia de la imagen radiográfica del espacio periodontal y la lámina dura, en ausencia (a) y en presencia (b) de una estructura anatómica radiolucida superpuesta. a b
Elementos anatómicos radiopacos tales como la apófisis cigomática, línea oblicua externa y milohioidea, e incluso un hueso esclerótico proyectados sobre la zona periapical, dificulta su interpretación ya que ocultan dichos elementos. Aspecto periapical normal
Absceso radicular (agudo-crónico) Granuloma periapical Quiste radicular Infecciones de los maxilares Osteitis rarificante
Evidencia radiográfica de un diente No vital Ensanchamiento apical del espacio radiolucido del ligamento periodontal (asociado con indicio de exposición pulpar.) Discontinuidad o interrupción de la lámina dura Osteítis condensante Calcificación pulpar degenerativa Indicación radiográfica de exposición pulpar. Infecciones de los maxilares
Absceso radicular agudo
Después de la necrosis pulpal, producto de factores biológicos, químicos o traumáticos, se origina una respuesta inflamatoria aguda o crónica a nivel de los tejidos apicales. En los tejidos apicales, el exudado inflamatorio se acumula en el ligamento periodontal, produciendo un absceso radicular agudo. Síntomas como dolor intenso y movilidad están presente. Radiográficamente No se observan signos a nivel de la cortical alveolar y el hueso. Quizás podríamos encontrar un ensanchamiento del espacio periodontal, debido a la presión del exudado en dicha zona.
Absceso radicular agudo Después de la necrosis pulpal, se origina una respuesta inflamatoria aguda o crónica a nivel de los tejidos apicales. Las investigaciones han mostrado que a no ser que la superficie interna de la cortical esté implicada, no aparecerán cambios en el tejido óseo. En otras palabras, un absceso radicular agudo puede ser diagnosticable clínicamente, sin mostrar ningún signo radiográfico en las primeras etapas.
Absceso radicular agudo
Las lesiones agudas son aquellas de aparición reciente, pueden causar gran dolor, pero radiográficamente no ha transcurrido tiempo suficiente como para que origine algún signo visible, sin embargo, en algunas oportunidades podría haber un ensanchamiento del espacio correspondiente al ligamento periodontal. Absceso radicular agudo
Absceso radicular crónico
A diferencia del absceso radicular agudo, para que el resto de las alteraciones pulpo-periapicales puedan ser observadas radiográficamente : Se requiere entre 8 a 14 días (1 - 2 semanas) y entre 30-60% de pérdida de sustancias minerales, para poder detectarlas en la radiografía. Absceso radicular crónico
Al extenderse la inflamación pulpar en la región apical, inicialmente hay una borrosidad o destrucción de la línea radiopaca correspondiente a la lámina dura. Luego se extiende la inflamación produciendo una mayor destrucción y reabsorción del hueso a nivel apical. (imagen radiolucida). En cualquiera de las dos situación nos encontramos frente a un absceso radicular crónico. Un absceso radicular crónico puede exacerbar su sintomatología clínica a la de un proceso agudo. Al presentar signos radiográficos con sintomatología aguda, recibe el nombre de absceso radicular crónico agudizado (absceso fénix). Absceso radicular crónico
Absceso radicular crónico
La caries dental es la etiología más frecuente que origina patosis pulpo-periapical. Absceso radicular crónico
Observamos en la zona apical de los incisivos centrales, una zona radiolucida de bordes irregulares con pérdida de los elementos periodontales compatible con una osteítis rarificante (absceso radicular crónico) Absceso radicular crónico
Acá observamos dientes anteriores afectados por caries dental profunda y una imagen radiolucida periapical con destrucción de los elementos periodontales (absceso radicular crónico). A nivel del ápice del 22 hay una ligera reabsorción radicular. Absceso radicular crónico
Zona radiolucida de bordes irregulares en el ápice del incisivo lateral y central, con pérdida de los elementos periodontales, compatible con una osteítis rarificante (absceso radicular crónico). Observemos que la corona esta intacta radiográficamente, lo que sugiere una etiología traumática. Absceso radicular crónico
Si la inflamación periapical crónica es de baja intensidad, la reacción del organismo es predominantemente más osteoblástica que osteoclástica, es decir, se forma un hueso más esclerótico (imagen radiopaca) como un mecanismo de defensa. A esto se le denomina osteítis condensante. Es más frecuente en el maxilar inferior de niños y adultos jóvenes, debido a su mayor resistencia inmunológica. Absceso radicular crónico
Caries recidivante en el 46 que produjo necrosis pulpar con perdida de elementos periodontales y una imagen radiolucida apical (absceso radicular crónico). El hueso a su alrededor se encuentra esclerótico (osteítis condensante). Además de esto, se observa hipercementosis en la raíz distal. Absceso radicular crónico
Nótese la zona radiolucida periapical en el 36 con perdida de elementos periodontales, y la gran región radiopaca de hueso esclerótico a su alrededor. A nivel coronario observamos una etiología infecciosa. Absceso radicular crónico
Cuando la inflamación crónica es de baja intensidad hay mínima destrucción de hueso, el organismo reacciona rápidamente produciendo como mecanismo de defensa, un área radiopaca difusa y adyacente a la infección (osteítis condensante). Absceso radicular crónico
En esta radiografía observamos poca o ninguna destrucción del hueso periapical alrededor de la raíz mesial y distal del 36, pero hay borrosidad de los elementos periodontales y un hueso esclerótico denso. (osteítis condensante) Absceso radicular crónico
En esta radiografía el tejido óseo alrededor de las raíces mesial y distal del 36 presenta una alta radiopacidad. La presencia de ésta y de una caries recidivante a nivel coronario, nos siguiere muerte pulpar. Corroboramos esto realizando la prueba de vitalidad pulpar. Absceso radicular crónico Cortesia deDr. Mansur Ahmad
La presión que ejerce el absceso radicular sobre los tejidos, puede disminuir al labrar y drenar el pus a través de un conducto en el hueso denominado FÍSTULA lengua carrillo Absceso radicular crónico
Secuestro radicular de un segundo premolar donde observamos pérdida de elementos periodontales a nivel apical, y una ligera imagen radiolucida de bordes indefinidos compatibles con absceso radicular crónico. También hay presencia de osteitis esclerosante. Clínicamente observamos un drenaje por vestibular (fístula). Absceso radicular crónico
Fístula Absceso radicular crónico
En esta imagen observamos el 33 con signos radiográficos de no presentar vitalidad. La perdida de elementos periodontales asociada a una imagen radiolucida de bordes no definidos. Además la calcificación pulpar que sugiere una etiología traumática y la reabsorción radicular. También se logra observar que de la imagen radiolucida periapical desciende una imagen menos radiolucida correspondiente a un conducto fistuloso. Absceso radicular crónico
Imagen panorámica del caso anterior donde observamos la extensión del canal fistuloso. Absceso radicular crónico
Puede ocurrir que el pus no logre drenar a través de una fístula, sino que se expanda a través de la estructura esponjosa del hueso hasta llegar a los tejidos blandos. Ahí se formará un acúmulo de pus con hinchazón de la cara. Esto se le denomina FLEMÓN lengua carrillo Absceso radicular crónico
En esta imagen podemos observar por debajo del borde libre mandibular un flemón, o depósito de pus que fue producido por una infección dentaria. Absceso radicular crónico
Imágenes radiográfica del caso anterior donde se observa un secuestro radicular del 47, y asociado al ápice del mismo, una imagen radiolucida de bordes no definidos con perdida de los elementos periodontales (osteítis rarificante). Absceso radicular crónico
En los dientes primarios el absceso radicular crónico se inicia a nivel de las bi y trifurcaciones radiculares. Absceso radicular crónico
Absceso radicular crónico En los dientes primarios el absceso radicular crónico se inicia a nivel de las bi y trifurcaciones radiculares.
Debido a la mayor permeabilidad del tejido dentario primario a la altura de las furcas, el absceso radicular se origina a este nivel. Absceso radicular crónico
Imagen radiolucida de bordes irregulares en la bifurcacion del molar temporario con signos de un tratamiento endodóntico. Este es un absceso radicular crónico. Absceso radicular crónico
Granuloma periapical
En un estado avanzado de la inflamación apical crónica, el hueso sigue reabsorbiéndose y reparando simultáneamente. Tratando el organismo de confinar la infección, desarrolla un tejido de granulación como respuesta a la irritación pulpar mantenida. El granuloma periapical se forma como una zona radiolucida mas circunscrita en el ápice, y alrededor del área de reabsorción podemos encontrar hueso esclerótico denso. Granuloma periapical
El granuloma periapical se forma como una zona radiolucida mas circunscrita en el ápice, y alrededor del área de la reabsorción podemos encontrar hueso esclerótico denso Granuloma periapical
Granuloma periapical
El granuloma periapical se observa radiolucido, bien circunscrito, algo redondeado a nivel apical. Granuloma periapical
Granuloma periapical Los granulomas periapicales suelen ser más pequeños que los quistes radiculares.
Granuloma periapical El granuloma puede tener un fino borde esclerótico. Y el diente afectado puede mostrar una restauración profunda, caries extensas o fracturas.
Granuloma periapical Los quistes suelen ser más grandes que los granulomas, sin embargo, no podemos distinguirlos radiográficamente tomando como base este criterio, ya que hay granulomas que son más grandes y quistes que son mas pequeños.
Quiste radicular
En la inflamación apical crónica avanzada, si los restos de células epiteliales de malassez se estimulan, proliferan y forman un quiste radicular. El quiste radicular se forma como una zona radiolucida bien circunscrita, definida, rodeada de una línea radiopaca y en relación al ápice del diente. Un quiste radicular si se infecta puede proliferar nuevamente hacia una absceso radicular crónico con sintomatología aguda (absceso fénix). Quiste radicular
El quiste radicular se presenta en el ápice de la raíz de un diente desvitalizado, radiolucido, redondeado, bien circunscrito y rodeado de una línea radiopaca. Quiste radicular
Quiste radicular
Acá observamos la gran zona radiolucida en relación al ápice radicular donde hay perdida de los elementos periodontales. El quiste se observa como una imagen radiolucida bien definida y limitada por una línea radiopaca, su tamaño es variable, aunque por lo general superior a los 6 cm y puede producir desplazamiento radicular así como expansión de los maxilares. Quiste radicular
La mayoría de los quistes se localizan en el maxilar superior, especialmente alrededor de los incisivos y caninos. Quiste radicular
El tipo y progreso de la respuesta inflamatoria en el ápice, y la extensión subsecuente de la infección apical depende de varios factores: • La virulencia del organismo infectante. • El sistema de defensa del paciente Quiste radicular
El resultado, es una amplia gama de acontecimientos que van desde un rápido desarrollo de un absceso periapical agudo, a un progreso muy lento de un absceso radicular crónico, granuloma o a un quiste radicular. Quiste radicular
Esta variación en los procesos subyacentes de la enfermedad se reflejan radiográficamente, aunque a menudo no es posible distinguir entre un absceso crónico, granuloma o quiste. No se puede diferenciar entre un granuloma periapical, un absceso radicular crónico o un quiste, basado únicamente en la imagen radiográfica. De ahí que se le da el nombre de osteítis rarificante. Quiste radicular
Cambio inicial a nivel periapical: Ante la muerte pulpar puede haber un ensanchamiento del espacio de la membrana periodontal (absceso radicular agudo) Cambio inicial a nivel periapical: Borrosidad y perdida de la lámina dura. (absceso radicular crónico inicial). Inflamación crónica extensa: Zona radiolucida periapical de bordes no definidos. (absceso radicular crónico). Inflamación crónica de baja intensidad: Zona radiopaca periapical de bordes no definidos. (osteitis condensante). Inflamación crónica de larga data: Zona radiolucida periapical de bordes definidos rodeada por hueso esclerótico denso (granuloma o quiste).
Lesiones periapicales (LaLonde and Leubke) Frecuencia de las lesiones periapicales
Interpretación diferencial
Interpretación diferencial Agujero mentoniano Fosa submandibular Agujero incisivo Fosa mentoniana Papila dental Agujeros nasales Espacio medulares Displasia cemento ósea (inicial) Patología periodontal Cicatriz ósea periapical Cavidad ósea quirúrgica
En la fase inicial, la displasia cemento ósea periapical presenta características radiográficas parecidas a una osteítis rarificante. EI diagnóstico radiográfico diferencial puede recaer principalmente en la exploración clínica, incluyendo la prueba de vitalidad pulpar. En ocasiones podemos observar la presencia de los elementos periodontales, que nos indica que se trata de una displasia cemento ósea y no una osteítis rarificante, como lo observamos en esta imagen. Displasia cemento ósea periapical
En esta radiografía del incisivo central y lateral superior, observamos una imagen radiolucida en el ápice del 11. Pudiera hacernos pensar de una osteítis rarificante producto de un traumatismo. Sin embargo, la presencia de los elementos periodontales descarta tal posibilidad. Por lo que estamos frente a una estructura anatómica de esta zona. (agujero palatino anterior) Agujero nasopalatino
Otro ejemplo de la proyección del agujero palatino anterior en el ápice del incisivo central. Se observan perfectamente los elementos periodontales. Si tenemos dudas sobre la observación de dichos elementos, podemos realizar otra radiografía modificando la angulación horizontal. Si en la segunda radiografía observamos desplazamiento de dicha imagen radiolucida, descartamos la osteítis rarificante. Agujero nasopalatino
Agujero nasopalatino Imágenes radiolucidas periapicales falsas tales como el agujero palatino, agujero mentoniano o espacios medulares, pueden proyectarse a nivel periapical y simular una osteítis rarificante. Sin embargo al realizar otra radiografía variando la angulación horizontal, las imágenes radiolucidas periapicales falsas se proyectan en un sitio diferente, diferenciándolas de las imágenes radiolucidas periapicales verdaderas (osteítis rarificante)
El agujero mentoniano puede proyectarse a nivel del ápice de un diente, generalmente el segundo premolar, y confundirse con una osteítis rarificante. Agujero mentoniano
Lo diferenciamos de una osteítis rarificante a través de la presencia o no de los elementos periodontales. En esta radiografía observamos los elementos periodontales, por lo tanto se trata del agujero mentoniano. Agujero mentoniano
Agujero mentoniano Variando la angulación horizontal podemos también diferenciarlos. Si al variar la angulación horizontal la imagen radiolucida se proyecta alejada del apice, se trata del agujero mentoniano.
Al igual que con el agujero mentoniano, diferenciamos la fosa submandibular de una osteítis rarificante, por medio de la presencia o no de los elementos periodontales en la zona de la proyección. Fosa submandibular
En estas dos imágenes podríamos confundir la fosa submandibular y la línea milohioidea con un gran quiste radicular, pero la presencia de los elementos periodontales descarta esa posibilidad. Fosa submandibular
La fosa mentoniana también pudiera confundirse con una osteítis rarificante. El diagnóstico radiográfico diferencial lo hacemos con la presencia o no de los elementos periodontales. El diagnóstico clínico diferencial lo hacemos a través de la prueba de vitalidad. Si el diente responde positivamente, descartamos entonces una lesión pulpo-periapical (osteítis rarificante). Fosa mentoniana
En el extremo de la raíz de un diente en desarrollo, el conducto radicular se ensancha y las paredes de la raíz se estrechan dando aspecto de “filo de un cuchillo” o de “embudo”. Este ensanchamiento radiolucido es la papila dental, la cual esta rodeada por una fina línea radiopaca. Papila dental
Observemos la forma característica de la papila dental y la línea esclerótica que la rodea. Papila dental
En esta radiografía observamos osteítis rarificante en los incisivos centrales cuyas raíces nunca terminaron de desarrollarse, de ahí la forma característica. Papila dental
El diagnóstico radiográfico diferencial de una osteitis rarificante con una patología periodontal avanzada, lo hacemos a través de la perdida ósea de las cresta interdentaria presente en la enfermedad periodontal y que involucra el periapice. Patología periodontal
Patología periodontal avanzada donde observamos la perdida de la cresta ósea interdentaria y la reabsorción de hueso que involucra todo el periapice. Patología periodontal
En la osteítis rarificante la reabsorción de hueso esta generalmente circunscrita al periapice, sin involucrar el tejido óseo a nivel de la cresta interdentaria. En esta imagen observamos una patología periodontal avanzada. Patología periodontal
La cicatriz periapical es una radiolucidez periapical verdadera y esta compuesta de tejido fibroso, por lo que es radiolucida. Puede ser confundida con una osteítis rarificante. El diente involucrado presenta tratamiento endodóntico, imagen radiolucida periapical con pérdida de elementos periodontales. Podemos diferenciarla de la osteítis rarificante a través de la presencia o no de sintomatología clínica. Cicatriz ósea periapical
Radiográficamente la podemos diferenciar de una osteítis rarificante si observamos una reducción del tamaño o radiolucidez de la imagen, al reevaluarla después de los meses siguientes a la primera evaluación. Cicatriz ósea periapical
El 22 presenta una imagen radiolucida periapical con las características de una osteítis rarificante. Sin embargo el paciente no manifestó sintomatología después de 8 meses de haberse hecho la endodoncia. Si aún hay dudas podemos reevaluar la imagen a los pocos meses. Si se observan signos de regeneración ósea podemos confirmar la cicatríz ósea periapical. Cicatriz ósea periapical
El defecto óseo quirúrgico es una zona que no es ocupada por tejido óseo después de una cirugía. En algunas ocasiones eliminamos una patología periapical realizando simultáneamente una apiceptomía, y quedando de esta manera una cavidad ósea quirúrgica. Cavidad ósea quirúrgica
La cavidad ósea quirúrgica la podemos observar en la región periapical y en cualquier parte del maxilar donde ser realice una cirugía. Cuando se presenta en el ápice de la raíz de un diente es producto de una apiceptomía, es decir, el diente además de presentar un tratamiento endodontico y una imagen radiolucida periapical, se observa la ausencia de la porción apical. Cavidad ósea quirúrgica
La diferenciación entre osteítis rarificante y cicatriz ósea periapical se da principalmente desde el punto de vista clínico, aunque se puede corroborar con radiografías de control. En la cavidad quirúrgica no se observa el ápice radicular, y podríamos verificarlo realizando radiografías periódicamente. Cavidad ósea quirúrgica osteitis rarificante cicatriz ósea periapical cavidad quirúrgica
Imagen radiográfica de cavidad ósea quirúrgica en diente tratado endodónticamente y ausencia apical producto de la apiceptomía. Cavidad ósea quirúrgica
Al igual que en la cicatriz ósea periapical si tenemos dudas sobre la imagen radiolucida, podemos realizar radiografías de control. Si la radiolucidez aumenta su extensión se trata de una lesión periapical, de lo contrario, si se observan signos de regeneración ósea se tratará de una cavidad ósea post quirúrgica. Cavidad ósea quirúrgica
El diagnóstico radiográfico diferencial de la osteítis rarificante con los agujeros nasales lo hacemos a través de la presencia o no de los elementos periodontales. En esta radiografía observamos como los agujeros nasales se proyectan a nivel apical. En el 11 se observa que no hay presencia de elementos periodontales, ya que conjuntamente con el agujero nasal se encuentra proyectado una osteítis rarificante. Agujeros nasales
Diferenciamos un espacio medular amplio con una osteítis rarificante a través de la presencia o no de los elementos periodontales. También podemos modificar la angulación horizontal. Espacios medulares
Osteomielitis crónica
La osteomielitis es una enfermedad infecciosa del hueso cortical y medular cuya causa más común es la de origen odontogénico. Su forma crónica se origina a partir de una aguda grave o mal tratada. La radiografía es de poca ayuda en los primeros días (aguda) ya que las alteraciones óseas iniciales no aparecen, sino a las pocas semanas (crónica). Osteomielitis crónica
Osteomielitis crónica
Osteomielitis crónica
En la osteomielitis crónica de los maxilares, la infección se esparce contagiando al hueso medular, cortical y periostio desde áreas locales infectadas. El periostio puede reaccionar formando la imagen característica de “piel de cebolla”. Una vez que el hueso está infectado, el pus se extiende por el paquete vascular, ocluyéndolos y privándolo de flujo sanguíneo, formándose áreas de hueso infectado, conocido como secuestro óseo. El organismo tratará de crear nuevo hueso alrededor de la zona de necrosis. El nuevo hueso recibe el nombre de involucrum. Osteomielitis crónica
Es más frecuente en el maxilar inferior, probablemente debido a la pobre vascularización existente. Osteomielitis crónica
En esta imagen, continuación de la anterior, observamos la posible causa de la osteomielitis. Un secuestro radicular (flecha blanca). Con la flecha roja se señala un secuestro óseo. Osteomielitis crónica
La imagen radiográfica de la osteomielitis maxilar crónica es una zona radiolúcida de bordes irregulares, que por lo generalmente presenta en su interior imágenes radiopacas que representan los secuestros óseos. Osteomielitis crónica
En esta imagen se muestra una osteomielitis crónica, donde existe islas de huesos (secuestros), en el interior zonas radiolucidas. Osteomielitis crónica El diagnóstico radiográfico diferencial lo hacemos con el sarcoma osteogénico y la enfermedad de paget. Cortesia deDr. Aguayo
Imagen en “piel de cebolla” que es una reacción del periostio ante la presencia de este proceso infeccioso extenso. Osteomielitis crónica
Osteomielitis crónica Cortesia deDr. Mansur Ahmad Osteomielitis crónica y fractura en el cuerpo de la mandíbula. Las flechas señalan secuestros óseos
pericoronaritis absceso pericoronario Pericoronitis crónica
Pericoronitis crónica Es un proceso infeccioso pericoronario que se observa entre la 2da y 3era década de la vida, y que se caracteriza por la inflamación del capuchón pericoronario que rodea la corona del tercer molar inferior en vías de erupción o semiretenido.
Pericoronitis crónica Se debe al desarrollo bacteriano activo en el espacio de tejido blando que cubre parcialmente la corona del tercer molar inferior. Irritación traumática de la mucosa que cubre al tercer molar inferior, por las cúspides del molar superior. Etiología
Pericoronitis crónica
En dientes en vía de erupción, retenidos o semiretenidos, podemos observar el capuchón pericoronario que es una zona radiolucida de unos 2-3 mm de espesor, rodeado de una línea radiopaca y asociada a la corona del diente. Pericoronitis crónica
Capuchón pericoronario Pericoronitis crónica
Pericoronitis crónica
Cuando el tercer molar esta semiretenido, pueden filtrarse restos de alimentos en la zona del capuchón pericoronario, infectándose posteriormente y originando la pericoronitis. Pericoronitis crónica
La imagen radiográfica de la pericoronitis crónica es la de una zona radiolucida de bordes irregulares y asociado a la corona de un tercer molar semiretenido, generalmente inferior. Pericoronitis crónica
Tercer molar semiretenido que predispone la formación de la pericoronitis. En esta imagen observamos el traumatismo a nivel del tejido blando producido por el diente antagonista. Pericoronitis crónica
Imagen radiolucida de bordes irregulares asociada al tercer molar inferior semiretenido. Pericoronitis crónica
Pericoronitis crónica
Pericoronitis crónica mucho más avanzada que las anteriores Pericoronitis crónica
Normales Patológicos Capuchón pericoronario Quiste dentígero lateral Interpretación diferencial
capuchón pericoronario pericoronitis Ambos son radiolucidos, asociados a la corona de un tercer molar parcialmente erupcionado, pero el espacio folicular tiene bordes definidos y rodeado por una línea radiopaca, mientras que la pericoronitis presenta sus bordes irregulares. Interpretación diferencial
pericoronitis quiste dentígero Ambas son radiolucides pericoronaria. La pericoronitis asociada a la corona de un diente parcialmente erupcionado, y el quiste dentígero a un diente no erupcionado. Los bordes del quiste dentígero son definidos y con una línea radiopaca limitándolo, mientras que los de la pericoronitis son irregulares. El espacio radiolucido del quiste dentigero es mayor de los 3 mm, así lo diferenciamos del capuchón pericoronario. Interpretación diferencial
Prof. Alejandro R. Padilla Profesor Radiología Oral y Maxilo-Facial Facultad de Odontología Universidad de Los Andes Mérida-Venezuela Dr. Axel Ruprecht Profesor y Jefe Radiología Oral y Maxilofacial Profesor de Anatomía y Biología Celular Universidad de Iowa USA Infecciones en los maxilares Estudio radiográfico de las Gracias!
Summary: En esta presentación veremos las infecciones que afectan directamente a los maxilares. Su imagen radiográfica característica así como analizaremos su diagnóstico radiográfico diferencial.
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