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Preparamos el Jubileo Diocesano… misionando juntos nuestra ciudad.
¿Cómo llegamos a ser la “DIOCESIS DE CONCORDIA”? Queremos celebrar un acontecimiento que hace a nuestra Historia como Iglesia de Jesús en nuestra tierra: el primer Jubileo de nuestra Diócesis de Concordia. Y qué bueno es recordar la historia cuando nos toca tan de cerca!!
Es fruto de una larga historia… Pero vamos a enganchar esta historia a partir de la creación de las Diócesis de América del Sur. Sólo iremos dando fechas, para sentir la alegría del largo camino realizado en estas tierras… La primera Diócesis creada en suelo sudamericano es la Diócesis de Lima en el año 1541.
En el año 1552 se crea en Charcas, Bolivia, la Diócesis de Charcas o de La Plata . Su jurisdicción abarcaba: Alto Perú, parte de Chile, Tucumán y el Río de la Plata. ( Papa Julio III) En 1563 se crea la Diócesis de Santiago que abarca la población que hoy es Chile, y las Provincias de Cuyo. En 1570 se crea la Diócesis de Córdoba del Tucumán con sede en Santiago del Estero. ( San Pío V)
El 30 de marzo de 1620 el Papa Pablo V funda la Diócesis de La Santísima Trinidad del Puerto de Buenos Aires. Para acercarnos más a nosotros. En el año 1732 se levanta la primera Capilla en Paraná. Y en el año 1859, el Papa Pío IX, crea la Diócesis de Paraná que abarca las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes.
Luego se fueron creando varias Diócesis en cada Provincia. En Entre Ríos: La Diócesis de Gualeguaychú en 1957, creada por el Papa Pablo VI. Y el 10 de abril de 1961, la Diócesis de Concordia, creada por Juan XXIII.
¿Cuál es el objetivo de la Misión en la Zona Centro? Motivados 1. por la invitación de APARECIDA 2. y la Celebración de nuestro JUBILEO DIOCESANO, 3. la Zona Centro, se propone poner en obra a nivel zonal las propuestas del PLAN DIOCESANO DE PASTORAL.
Esto supondrá Vivir “en comunión” como Iglesia “plantada” en esta ciudad de Concordia. Comunión que se vive y, por lo mismo, se testimonia .
Y esto…¿qué nos exige? Nos exigirá : una “conversión pastoral” que nos lleve a una evangelización permanente. Sacudiendo un estado de “instalación” o “adormecimiento”.
Lo que hay de nuevo Es el Espíritu que sopla en nuestro Continente y urge en nosotros la conciencia de renovar (hacer nuevo) nuestro estilo evangelizador. Alcanzar un renovado estilo misionero, pues “la fuerza de este anuncio de vida será fecunda si lo hacemos con el estilo adecuado, con las actitudes del Maestro, teniendo siempre la Eucaristía como fuente y cumbre de toda actividad misionera” (DA 363)
¿Cuál es el desafío? 1. Cómo renovar nuestras opciones pastorales desde la perspectiva misionera, “transmitiendo que hay una sola vocación de “discípulos misioneros”. 2. Cómo hacer que este espíritu misionero sea el comienzo de algo con proyección permanente. Descubrir la necesidad de una “conversión pastoral” y un estilo misionero en toda actividad pastoral ordinaria.
3. Cómo hacer para que las acciones a comenzar, hagan visible este renovado estilo misionero. 4. Como armonizar y darle continuidad, a esta Misión motivada por el Jubileo Diocesano, a través de las prioridades que cada comunidad parroquial ha elegido en vista al rodaje del PLAN DIOCESANO DE PASTORAL.
¿Cómo se expresa nuestra “conversión pastoral”? Se expresa en el asumir el estilo evangélico de Jesucristo en todo lo que hacemos. Estilo que exige, del evangelizador, la acogida cordial, la disponibilidad, la pobreza, la bondad y la atención a las necesidades de los demás (Mateo10,5-10). Y es allí, en nuestra pastoral ordinaria, donde debemos reconocer que hay “estructuras caducas”, que es necesario abandonarlas para favorecer la transmisión de la fe.
Juan Pablo II, al comienzo del milenio, convoca a la Iglesia a un “camino programático pastoral” sostenido por una espiritualidad de comunión” que lleva a la santidad. Y esto por una razón comprensible: para que los caminos de pastoral no terminen siendo “máscaras de comunión”. Por eso, antes de “las acciones”, importa “el cómo” las voy a hacer, el modo, la actitud, el estilo. Lo importante es que las tareas sean “herramientas” que transmitan lo fundamental: la bondad de Dios .
En la tarea pastoral ordinaria la gran conversión pasa por el modo de relacionarse con los demás. Es un tema “relacional”. Importa el vínculo que se crea que permite transmitir “actitudes” evangélicas. Cercanía al otro. Como Jesús en el encuentro con el ciego de Jericó (Mc. 10, 46-52). Ver Nros. 17 al 20. y 23 La misión lleva al encuentro personal para transmitir a Cristo. La misión es relación, es vínculo. No hay misión si no me relaciono con el prójimo. La misión necesita de esta cercanía cordial.
Y el desafío, de esta cercanía, es el llegar a todos, sin excluir a nadie. En esta cercanía misionera, Aparecida, confirma la importancia de la religiosidad popular que nos lleva a descubrir lo que ya hay de Dios en el corazón de nuestro pueblo. “El precioso tesoro de la Iglesia Católica en América Latina”
Nuevo punto de partida. Para saber cual es el estilo misionero que debemos implementar, hay que partir de una mirada de fe y descubrir algunos elementos esenciales… Como la cuestión social, que “abarca tanto las situaciones de exclusión económica como las vidas humanas que no encuentran sentido y ya no pueden reconocer la belleza de la existencia” HB 25). O el “crecimiento del individualismo y el debilitamiento de los vínculos personales y sociales” (HB 25)
Por ese motivo el telón de fondo de Aparecida es el desafío a plenificar la vida, a tener una vida más digna: “Y hoy, fundamentalmente, en nuestra cultura la dignidad de la vida se juega en el eje inclusión – exclusión; comunión – aislamiento”. “Y este pasa a ser el horizonte primero de la misión”. En un tiempo, donde la sociedad se ha vuelto impersonal, competitiva, despiadada, la gente busca y necesita lugares de acogida y de confianza.
“Esta necesidad y reclamo parece ser respondido por Benedicto XVI: “¿Qué nos da la fe en este Dios? La respuesta es: nos da una familia, la familia universal de Dios en la Iglesia Católica. La fe nos libera del aislamiento del yo, porque nos lleva a la comunión: el encuentro con Dios es, en sí mismo y como tal, encuentro con los hermanos, un acto de convocación, de unificación, de responsabilidad ante el otro y hacia los demás.”
“En este sentido, la opción preferencial por los pobres, está implícita en la fe cristológica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza (2Corintios 8,9)”
Recordamos las acciones destacadas, planteadas en NMA, y ya incluidas en lo expuesto. A) Alentar un estilo misionero en la pastoral orgánica y diocesana, en especial desde la Parroquia. B) Priorizar una pastoral misionera desde la catequesis de iniciación. C) Promover el compromiso misionero hacia una sociedad justa y responsable. Pastoral Familiar y Doctrina Social de la iglesia. D) Expandir procesos misioneros permanentes.
¿Cómo continuaremos? Este Encuentro es un nuevo mojón para continuar … en camino. El Señor Jesús nos convoca a ser Iglesia viva y “en comunión” , animada por su Espíritu. Nuestros hermanos, y nuestra ciudad, nos necesitan.
[mgl]
by lourdesconcordia | Added: 11 months ago
Language: Spanish | Topic: Spirituality
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Summary: Subsidios para la Catequesis. Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, Concordia, Argentina.
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